Producción manual de la cerámica

La cerámica es actualmente un elemento fuerte de arte y diseño, su producción artesanal hace atractivo este material en la creación de piezas y objetos decorativos que se exhiben en diferentes ambientes; la arcilla se destaca en todo este proceso ya que va ligada a un concepto tradicional y rustico bastante imponente, las formas y diseños que nacen con este método son abstractos y atrevidos, suficientemente atractivos para un mercado interesado en dar personalidad a los espacios.

Lo interesante de todo este asunto radica en los alfareros, artesanos que manualmente administran la materia prima dando vida y trascendencia a elementos característicos y representativos. Inicialmente debe verterse el barro en los molinos, adicionando agua según el tamaño de la pieza a elaborar, teniendo la arcilla lista se procede al amasado siendo este paso importante ya que en esta técnica radica el éxito del objeto, así mismo existe la posibilidad de que la arcilla se concentre en moldes de yeso con unas dimensiones estándar.

Una vez se obtenga la forma deseada se comienza el proceso de secado y pulido, se lijan con la intención de eliminar imperfecciones y adquirir una superficie lisa, posterior a esto el interior es cubierto con un esmalte especial sellando por completo la pieza, para luego ser llevadas al horno a una temperatura alta evitando así posibles fracturas durante la cocción. Una vez sacadas están casi listas para convertirse en un objeto único de decoración, aunque en algunos casos es necesario un lustre adicional para dar una apariencia de brillo más representativa.

El arte de la cerámica es una bondad que sobresale en el mobiliario de Diamantina & La Perla, cada detalle hace único estos productos pensados para que los espacios hablen por si solos, las experiencias también pueden ser contadas a través de la sutiliza y geometría que caracterizan estos diseños pensados desde el arte de lo manual.